Esta postura está especialmente diseñada para las mujeres, no sólo por la posición, sino por el control que tiene ella sobre las sensaciones de ambos.
La postura de la abeja reina recibe su nombre de la posición en la que la mujer se encuentra mientras se realiza el coito. En este caso la mujer controla por entero la relación sexual, pudiendo decidir primero darse placer así misma y luego hacerlo con su pareja.




